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Se cancela el programa de Actividades 2020

Como consecuencia del Decreto 38/2020 de 6 de noviembre del Lehendakari, se anulan las actividades del calendario 2020 pendientes de realización. 
 
Manteniendo la esperanza y con la ilusión de siempre, prepararemos y daremos a conocer próximamente las nuevas actividades para 2021.
 
Junta del Instituto Alavés de la Naturaleza

Botánicos en Plentzia


El domingo 24 de enero tuvimos una reunión muy deseada, por amistosa, con el grupo de botánica de Sestao, ya que nos ayudan con el Herbario digital cada vez más y mejor, y nos la organizaron ellos en Plentzia, paseando por la ría, por  la playa y también por la orilla del mar hasta un fortín. Salió un día magnifico y dejamos las nieblas de Vitoria y de Álava con la del alba llegando a Plentzia prontito. Allí nos esperaban nuestra socia Begoña Zorrakin y un buen grupo de  botánicos y naturalistas del grupo de Sestao. También traían a un amigo de Zumaia, otro naturalista. Se empezó a hablar de botánica y fotografía paseando por el pueblo hacia el omnipresente mar y su luz cantábrica; ya no hubo manera de parar esa conversación entre amigos que se ven poco y que se aprecian mucho.  Nos podéis ver en esa foto en la que no estamos jugando a tapar ni la calle ni el puerto pero lo parece. Abultábamos un poco por las calles aún medio dormidas.

Parecía un día  de verano con un mar azul genciana y un pueblo que invitaba al paseo y a mirar el suelo, a las rocas y  al bajo monte, buscando plantas. Casi nada estaba en flor porque un 24 de enero es aún pronto. Así que pudimos hablar y pasar al intercambio de planes, lugares y calendarios, además del procedimiento para seguir aumentando el catálogo de plantas del Herbario digital Xabier de Arizaga en esta nueva temporada.  Todo, muy relajado. Tras el paseo y  la exploración de la costa caminando hasta una roca con las ruinas de un fortín que se proyectaba en el mar,  nos mezclamos con la gente del pueblo al socaire y en el Socaire para tomar una cerveza y sentarnos un rato.

 
Comimos muy bien en el Eder caia, un restaurante tradicional, con socios, y gran ventanal mirando al mar. Éramos 12 en una mesa redonda y sin duda, si tuviéramos que pensar en un cabecilla como el sajón de la leyenda, un Arturo con sus caballeros, ese era nuestro Pello, sin duda.
Nos recordó a todos los objetivos del Herbario, y el protocolo, y se habló de las fotografías, de las plantas y de los logros. Salimos todos con el entusiasmo renovado, las amistades y contactos revividos  y el placer de haber compartido un día así con tantos sabios risueños.
Se pasó en un suspiro y regresamos a Vitoria y a Álava con una enorme luna llena doce horas más tarde y bien oreados por el Cantábrico  y sus brisas y por ese mar de amigos y compañeros con los que compartir y vivir una pasión.

Texto y Fotos: Carolina Larrosa

Salida de dibujo del natural e iniciación a la acuarela

Durante la mañana que dedicamos a la acuarela el cielo estuvo un poco nublado, uno de esos días melancólicos del verano en que el paisaje se muestra más pesado, sin contrastes nítidos. Nos situamos sobre la colina donde se encuentra el cementerio de Mendijur. A un lado y otro se extienden llanuras que alternan campos de cereal, árboles y pantanos. A lo lejos, las montañas se van aclarando y dan cuenta de las distancias.

Todo esto se encontraba de alguna manera en las acuarelas realizadas por el grupo. Intentando librarse, en la medida de lo posible, de prejuicios, cada uno inició una relación con el paisaje al que se enfrentaba, siendo la acuarela la mediadora entre él o ella y el paisaje.  Antes de comenzar, y para centrarnos en esta idea, leímos esta cita de John Berger:
 
“El impulso de pintar no procede de la observación ni tampoco del alma, sino de un encuentro: el encuentro entre el pintor y el modelo (…)  Cuando una pintura carece de vida se debe a que el pintor no ha tenido el coraje de acercarse lo suficiente para iniciar una colaboración. Se queda a una distancia “de copia”. (…) Acercarse significa olvidar la convención, la fama, la razón, las jerarquías y el propio yo”. (1.)

Tratando de resolver los problemas de representación que el paisaje exigía, cada uno fue elaborando una técnica propia basada en su experiencia particular. Dejando a un lado las convenciones que se le atribuyen a la acuarela comenzamos a pintar observando atentamente la naturaleza pero también prestando atención al comportamiento de la acuarela. En ocasiones aprovechando ciertos “errores” como posibles soluciones técnicas. Aceptando que la acuarela es un medio poco dócil y respetando su naturaleza y cualidades.

En el primer ejercicio tratamos de cambiar la manera de mirar a la que estamos acostumbrados. En su trabajo, el pintor tiene que atender a muchos factores a la vez: claroscuro, dibujo, color, composición… esto puede saturar y bloquear a alguien que empieza a pintar. Para focalizar toda nuestra atención en uno de estos aspectos, se

propuso utilizar únicamente un color. De este modo atenderíamos solamente a las variaciones claro y oscuro. Al mismo tiempo, este ejercicio es un buen entrenamiento para sintetizar y estructurar la imagen.

A medida que avanzaba la mañana y salía el sol, cada cual avanzaba en el camino que había emprendido. En las puestas en común de los ejercicios apreciábamos cómo se había llegado a resultados inesperados y muy diferentes entre sí. Comprendimos que la técnica no era una “manera de hacer” preconcebida sino que surgía de una verdadera relación con el motivo, del estar aquí y ahora.

Gracias por la buena disposición y entrega de todos los que estuvisteis. Los resultados fueron fantásticos. Gracias a Brian y a Begoña por la organización y amabilidad. Espero que repitamos y nos veamos pronto de nuevo.

Raul Dominguez

1. John Berger, Algunos pasos hacia una pequeña teoría de lo visible

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