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5ª Salida de Setas 2021

El viernes día 12 se celebró el quinto taller de micología de esta temporada, en dicho taller se habló sobre todo de hongos saprófitos lignícolas y saprófitos coprófilos ya que la mayoría de los ejemplares recolectados eran de este tipo. Fue muy interesante para los presentes, dada la variedad de hongos que pudimos observar.
Se explicó la importancia de los caracteres organolépticos y macroscópicos para la certera determinación de ciertas especies y se explicó también por encima cual era la misión de los basidios, cystidios, ascas y paráfisis.

El sábado día 13 arrancamos hacia la sierra de Entzia un nutrido grupo de valientes ya que en lo alto nos esperaba una fría niebla que nos mantuvo frescos toda la mañana. Nada más bajar de los coches Alfonso nombró a Saioa, con el título de Saioa exploradora la cual se tomó muy en serio su cometido, y se encargó de buscar por las inmediaciones toda clase de ejemplares.

Vimos hongos saprófitos humícolas, lignícolas y coprófilos para así repasar las lecciones del día anterior como por ejemplo auricularia auricula-judae, stropharia semiglobata, hypoxylon fragiforme entre otros. Tocamos distintos hábitats con el fin de abarcar más especies, y se logró ya que en el hayedo adehesado y en el hayedo tipo pudimos ver marasmius oreades,distintos agaricus, clitocybes, stropharias y demás especies representativas de estos bosques. Después fuimos a un bosque de variadas piceas donde decidimos almorzar ya que se nos olvidó hacerlo pues eran las 13 horas y no nos habíamos dado ni cuenta, allí encontramos infinidad de hongos interesantísimos como cortinarius sanguineus, spathularia flavida, clavulinopsis helvola, y otros no menos interesantes que hicieron que el tiempo que nos quedaba antes de retornar, se hiciera cortísimo. Allí vimos tantas especies nuevas para la mayoría de los asistentes que no sentíamos ni el frio dado el grado de interés que se tenía.

A las 14:30 volvimos con pena a nuestros hogares, seguro que recordando los buenos momentos pasados en el bosque, ver como las personas sin conocerse apenas tratan de sus experiencias, ver a una niña de 10 años aguantando el frio y la chapa del organizador y pasándoselo pipa explorando los bosques para encontrar esos tesoros que nos gustan tanto, eso sí tratando como siempre de ser lo más respetuoso posible con la madre naturaleza.
Agradecer como siempre a los asistentes el interés y la paciencia que demuestran y su buen estar.

Un saludo Alfonso López de Armentia.

Asistentes: Matixa, Flor, Leire, José Ramón, Raúl, Begoña, Imanol, Saioa, Merche, Paquita, Estibaliz, Alex.

Especies avistadas:

  • Agaricus campestris.
  • Agaricus xanthoderma.
  • Armillaria mellea.
  • Auricularia auricula-judae.
  • Auriscalpium vulgare.
  • Baeospora myosura.
  • Biscogniauxia nummularia.
  • Bisporella citrina.
  • Calocera cornea.
  • Calocera viscosa.
  • Chlorosplenium aeruginascens.
  • Choiromyces meandriformis.
  • Chondrostereum purpureum.
  • Clavariadelphus truncatus.
  • Clavulina rugosa.
  • Clavulinopsis helvola.
  • Clitocybe costata.
  • Clitocybe geotropa.
  • Clitocybe nebularis.
  • Clitocybe odora.
  • Coprinopsis nivea.
  • Coprinopsis picacea.
  • Cortinarius sanguineus.
  • Crucibulum laeve.
  • Delicatula integrella.
  • Dyatripe disciformis.
  • Entoloma sp.
  • Galerina marginata.
  • Gymnopus dryophilus.
  • Hydnum repandum.
  • Hygrocybe miniata.
  • Hygrophoropsis aurantiaca.
  • Hypholoma fasciculare.
  • Hypoxylon fragiforme.
  • Imleria badia.
  • Laccaria amethystina.
  • Lactarius quieticolor.
  • Lactarius rufus.
  • Lepista sordida.
  • Lepista sordida.
  • Lycoperdon perlatum.
  • Lycoperdon piriforme.
  • Macrocystidia cucumis.
  • Macrolepiota rhacodes.
  • Marasmius oreades.
  • Mollisia cinerea.
  • Mycetinis alliaceus.
  • Neobulgaria pura.
  • Picnoporus cinnabarinus.
  • Plicaturopsis crispa.
  • Pluteus cervinus.
  • Pseudoclitocybe cyathiformis.
  • Pseudohydnum gelatinosum.
  • Russula nigricans.
  • Russula sardonia.
  • Schyzophillum comune.
  • Spathularia flavida.
  • Stropharia semiglobata.
  • Suillus grevillei.
  • Suillus luteus.
  • Thelephora palmata.
  • Trametes versicolor.
  • Tricholoma sulphureum.
  • Tricholomopsis rutilans.
  • Tubaria furfuracea.
  • Xylarya hypoxylon.

Fotógrafias de José Ramón López Retamero, Alexander Palomo y Begoña Silva.

 

Auricularia auricula-judae

Bisporella citrina
Tubaria furfuracea
Tubaria furfuracea
Tricholoma ustale
Tricholoma sulphureum
Tricholoma sulphureum
Thelephora palmata
Thelephora palmata
Suillus grevillei
Stropharia semiglobata
Spathularia flavida
Schyzophyllum comune
Pseudohydnum gelatinosum
Pseudohydnum gelatinosum
Pseudoclitocybe cyathiformis
Pseudoclitocybe cyathiformis
Plycaturopsis crispa
Plycaturopsis crispa
Picnoporus cinnabarinus
Neobulgaria pura
Neobulgaria pura
Mollisia cinerea
Marasmius oreades
Macrolepiota rhacodes
Macrolepiota rhacodes
Macrocystidia cucumis
Macrocystidia cucumis
Lepista sordida
Lactarius rufus
Lactarius rufus
Hygrocybe sp
Hygrophoropsis aurantiaca
Hygrophoropsis aurantiaca
Hygrocybe miniata
Galerina marginata
Entoloma serrulatum
Entoloma serrulatum
Delicatula integrella
Crucibulum laeve (cerrado)
Crucibulum laeve
Cortinarius sanguineus
Cortinarius sanguineus
Coprinopsis nivea
Coprinopsis nivea
Clitocybe nebularis
Clitocybe nebularis
Clitocybe geotropa
Clitocybe geotropa
Clavulinopsis helvola
Clavulinopsis helvola
Clavulina rugosa
Clavulina rugosa
Clavariadelphus truncata
Chondrostereum purpureum
Chondrostereum purpureum
Choiromyces meandriformis
Choiromyces meandriformis
Calocera viscosa
Calocera cornea

Baeospora miosuraBaeospora miosura

Día de las aves: “Mundo gravera”

Si el Día de las Aves fuera precisamente un ave, aún no alcanzaría la venerable edad de Wisdom, el albatros de Laysan que a sus setenta años pasa por ser el volátil salvaje más viejo del mundo. Pero sí podría ser el alimoche Doce, del que los científicos calculan que, durante sus treinta años de vida, habría recorrido más de 166.000 km migrando anualmente entre Iberia y el Sahel, el equivalente a dar 4,15 vueltas a la Tierra. Es una marca admirable de longevidad y perseverancia, para un ave y para un Día de.

El sistema neuronal humano parece estar preparado para el reconocimiento de patrones y la simplificación de situaciones complejas. No es de extrañar que muchas veces presentemos los problemas de conservación de la biodiversidad como un mero balance entre presiones que llamamos “negativas” y “positivas”. Por el contrario, fallamos irremediablemente a la hora de predecir las repercusiones de cualquier decisión, sobre todo cuando -más allá de las evidencias del corto plazo- se generan cascadas de efectos. Los sistemas ecológicos, con múltiples interconexiones entre elementos, procesos y flujos, son proclives a padecer este tipo de consecuencias encadenadas, pocas veces previstas. Todo un “mundo” de relaciones y resultados paradójicos. Ejemplo, mundo gravera.

Túneles de nidificación de Avión zapador. (Foto: Josu Arenaza)

Las explotaciones de áridos son, básicamente, vaciados del perfil topográfico que crean paisajes agujereados, con desmontes de mayor o menor dimensión. Pero excavan sobre el freático, por lo que afloran balsas de agua, y exponen taludes verticales dejando al descubierto estratos arenosos. Para una pequeña ave colonial como el avión zapador, conocida por su peculiar actividad tuneladora para la nidificación, esta combinación de elementos de origen artificial suministró hábitats alternativos a los naturales. Y la preadaptación de los aviones hizo el resto, hasta el punto de que hoy en día, en gran parte de Europa occidental -y desde luego en el País Vasco- estos hirundínidos ya sólo crían en graveras y contextos antrópicos puros y duros.  

¿Y qué supone para el avión zapador haberse convertido en prisionero de las graveras?  A mayor activación de obras públicas y demanda de materiales, mayor creación de hábitats disponibles. Curiosa paradoja: el desarrollismo económico como propulsor poblacional del avión. Pero antes fue necesario que el hábitat primigenio, los taludes labrados por la erosión fluvial y las crecidas estacionales, pasaran al inventario de los biotopos sólo estudiables mediante fotos en blanco y negro y mapas de la era pre-digital. Generaciones de esfuerzos colectivos dedicados a estabilizar tierras agrícolas y rectificar cauces han conseguido, por más que algunas inundaciones extraordinarias aún nos sorprendan, que la dinámica hidrológica y la ecología fluvial se parezcan, en la actualidad, tan sólo remotamente a las naturales. Para observar cómo funcionan los ríos vivos, desplazando su cauce serpenteante y modelando paisajes, hay que dirigirse, por ejemplo, a Europa oriental. El Tisza, que cruza la gran llanura húngara, cercena y retranquea anualmente la orilla cóncava de los meandros mientras deposita sedimento en la orilla convexa. Miles de parejas de avión zapador, una de las poblaciones más saludables del continente, lo celebran colonizando en masa los taludes renovados y fácilmente horadables.        

Pero los aviones y otros compañeros involuntariamente atados al mundo gravera, como los chorlitejos chicos o los abejarucos, podrían acabar, en una nueva y dramática vuelta de tuerca, viéndose envueltos en una trampa ecológica. Las claves comportamentales y sociales que utilizan para identificar hábitats apropiados les pueden llevar a una interpretación engañosa si, por ejemplo, la persistencia de un determinado talud o acopio depende de una decisión humana arbitraria, condicionada a necesidades empresariales en recintos mineros. En otra encrucijada ecológica, el oportunismo de que hacen gala los aviones zapadores deberá balancearse frente a presiones tan ajenas a la conservación del patrimonio natural como la demanda de áridos, la organización del espacio industrial o la pura comodidad –filias y fobias incluidas- del gestor. Por desgracia, el avión zapador es una especie difícil de monitorizar con fiabilidad si no se emplean técnicas de censo particulares, con lo que hay un riesgo real de advertir demasiado tarde, ya como vórtice demográfico, el efecto pernicioso de esa trampa. Y mientras los participantes en esta salida de principios de octubre rumiábamos tan elaboradas consideraciones, los aviones zapadores se encontraban en realidad a miles de kilómetros, quizá en el fabuloso delta del río Senegal, superada la hostil travesía del Sáhara.

La última paradoja. En el Día de las Aves, un corzo retó al grupo exhibiendo poderío, a la carrera directo hacia nuestra posición y esquivándonos a apenas 10 m de distancia. Sólo una elevada dosis de hormonas, alentada por peleas o ansias amorosas, explicaría tal demostración de inconsciencia. O quizá fue que, simplemente, un mamífero reivindicó su cuota de protagonismo en el mundo gravera.

 

Socios del IAN-ANI descubren un nuevo taxón botánico para la ciencia

Los botánicos Santiago Patino, Pello Urrutia y Javier Valencia, descubren un nuevo híbrido en el género Genista L. (Fabaceae): G. × prepirenaica (G. ausetana × G. teretifolia) que habita en el Prepirineo de la península Ibérica. La descripción la han realizado en Flora Montiberica 81.

Podéis descargar la nota científica desde la sección PUBLICACIONES o desde el enlace: UN NUEVO HÍBRIDO DEL GÉNERO GENISTA L., PROPIO DEL PREPIRINEO

G x prepirenaica

En la misma publicación, los botánicos Agustí Agut,  Juan Pedro Solís y Pello Urrutia , notifican la presencia de Centaurea acaulis L. en la península Ibérica: NOTICIAS SOBRE LA PRESENCIA DE CENTAUREA ACAULIS L. (ASTERACEAE) EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Centaurea acaulis L.