Salida desde Club Náutico bordeando embalse de Ullibarri Gamboa.
Ruta ya conocida de años anteriores; pero que resulta cómoda de recorrer y con vistas muy agradables a un embalse bastante cuidado.
Dia caluroso; con sol espectacular y ligero viento que nos ayuda a refrescarnos por el camino.
Comenzamos con alguna pequeña planta aislada de Hipericum perforatum en floración. Próximamente será nuestra protagonista con la elaboración de la tradicional Pomada Sanjuanera.
Van apareciendo algunas orquídeas
Serapia lingua
Seguimos con ……….
Entre las medicinales; una de las Maestras
Lonicera periclymenum
La altamente tóxica Nueza negra
Y el recorrido finaliza con la curiosa planta parasita Cuscuta epithymum; sin clorofila y sin hojas verdaderas; se fija a otras plantas para extraerles agua y nutrientes.
Terminamos entre anécdotas y buena compañía, tomando alguna bebida en la terraza del Club náutico; con vistas espectaculares al pantano.
El domingo 17 de Mayo terminamos el ciclo de paseos ornitológicos de este año con un tiempo primaveral pero aún frío, dirigiéndonos hacia el pueblo de Zuazo de Vitoria desde el Bulevar de Mariturri. Desde los primeros pasos oímos al que, aunque invisible, fue una de las estrellas del día; el ruiseñor común que apenas había cantado en nuestras anteriores visitas.
En Zuazo
También nos encontramos por primera vez en este año con una de las aves que llegan más tarde a pasar el verano con nosotros, el zarcero políglota. Tampoco habíamos visto hasta esta salida a los vencejos comunes que, junto a aviones comunes y golondrinas forman el triunvirato de aves que se reparten el cielo estival cazando insectos al vuelo.
Como no es raro al principio de la primavera pudimos escuchar al autillo que aun siendo de día cantó brevemente delatando así su presencia.
En cuanto a los mosquiteros solo oímos al mosquitero ibérico, el común que en nuestros campos es sobre todo invernante habría emigrado ya a sus zonas de cría.
Ya en el pueblo vimos a los estorninos, las urracas y los colirrojos tizones en los tejados de las casas además del espectacular cortejo de un pavo real en una granja.
Escuchando en el bosque
Nos dirigimos al bosque isla de Sarbikoetxea donde Josu, un vecino del pueblo nos había abierto muy amablemente unos caminos entre la hierba alta para que pudiéramos caminar con más comodidad. El bosque estaba exuberante pero para esa hora ya bastante silencioso
aun así oímos al pico picapinos que es un habitual del lugar. Volvimos pasando por la laguna de Lecea donde solo vimos fugazmente una gallineta y un arrendajo. Y ya en el camino de vuelta avistamos en el cielo al cernícalo, al buitre y a un milano que debido al contraluz y la
altura no llegamos a un acuerdo de si era real o negro llegando así a completar la lista con 38 especies. Acabamos como siempre con un aperitivo despidiendo los paseos hasta el año que viene.
Un camino en el bosque
Listado de aves:
1. Curruca capirotada
2. Vencejo común
3. Mirlo común
4. Carbonero común
5. Gorrión común
6. Zarcero común
7. Ruiseñor común
8. Cetia ruiseñor
9. Verderón común
10. Jilguero europeo
11. Mosquitero ibérico
12. Escribano soteño
13. Autillo
14. Avión común
15. Verdecillo
16. Urraca
17. Zorzal común
18. Corneja negra
19. Triguero
20. Buitrón
21. Estornino negro
22. Paloma torcaz
23. Petirrojo
24. Colirrojo tizón
25. Pardillo común
26. Golondrina común
27. Lavandera blanca
28. Chochín paleártico
29. Herrerillo común
30. Mito europeo
31. Pinzón vulgar
32. Pico picapinos
33. Arrendajo euroasiático
34. Reyezuelo listado
35. Gallineta común
36. Cernícalo vulgar
37. Buitre leonado
38. Milano no identificado
El domingo 10 diez de mayo tuvo lugar una nueva edición de esta actividad, que desde 2017 organiza el IAN cada primavera. Iniciamos la ruta en el puerto de Okina, donde recorrimos en primer lugar los pastizales del entorno. La mañana era fría y el viento molesto, pero no faltaron las especies habituales en este tipo de medios, incluyendo tres escribanos cerillos (4) que se dejaron observar a placer. La población de esta especie ha disminuido alarmantemente en Álava en los últimos tiempos, por lo que fue una de las especies estrella de la mañana.
Con la adición de la curruca capirotada (22) y el reyezuelo listado (23) finalizamos nuestro recorrido por pastos y matorrales para emprender la bajada hacia Ullibarri de los Olleros por los bosques de la umbría de los Montes de Vitoria. No tuvimos mucha fortuna, porque no aparecieron la mayor parte de los especialistas forestales, pero sí tuvimos ocasión de oír claramente el canto de un mosquitero común (25) entre los de los numerosos mosquiteros ibéricos de la ruta. En la entrada a Ullibarri la lista aumentó rápidamente con la incorporación de las especies propias de lugares habitados, empezando por el avión común (30) y el gorrión chillón (31). Nos sentamos a almorzar en el pueblo habiendo anotado ya la especie número 40 (vencejo común).
Por los montes de Vitoria (J. A. Gainzarain)
Mientras estábamos recordando cómo en la edición de 2023, en este mismo lugar, un lejano alcotán nos alegró el almuerzo de manera inesperada, un puntito negro en lo alto del cielo llamó nuestra atención. Levantando los prismáticos con la mano que el bocata nos dejaba libre, comprobamos que se trataba nada menos que de un buitre negro (41). Sin recuperarnos aún de la sorpresa, un nuevo punto negro en el cielo y una nueva interrupción del almuerzo nos llevaron a disfrutar de la observación de un inesperado adulto de águila real (42) sobrevolándonos a gran altura.
Buitre leonado (Luís Alija)Águila real (Luís Alija)
Tras estos avistamientos y con la moral por las nubes retomamos la ruta en dirección a los altos del Paletón y Egaña, que separan las cuencas de los ríos Errekaleor, al oeste, y Santo Tomás, al este. Los quejigales de estas colinas sumaron bisbita arbóreo (43), mosquitero papialbo (44), y águila calzada (45). Pasamos después por la balsa de Otazu, en la que no había un solo pájaro, y, tras atravesar esta localidad nos dirigimos a Arkaia por una larga pista parcelaria. Momento en el que se desató la tormenta que venía anticipándose desde hacía rato y que nos llevó a sacar rápidamente chubasqueros y paraguas. Buscamos refugio a la carrera en el pórtico de la iglesia, donde nos pusimos a comer con más frío que apetito. A pesar de todo, centrados en la tarea, añadimos mientras tanto a la lista la paloma doméstica (49) y la cigüeña blanca (50).
Hacia Otazu (Josefa Glez. de Zarate)
Por fin escampó, pudimos seguir camino, e hicimos una parada fuera de programa en el bar de Elorriaga para tomar un café y acabar de entrar en calor. Eso sí, aprovechamos para echar un vistazo a la iglesia del pueblo, en cuyos muros comprobamos que anidaban la grajilla (55) y otra especie que sorprendentemente no habíamos localizado hasta ahora, el herrerillo común (56). El zarcero políglota (57) fue la última incorporación antes de las balsas de Salburua, que con la floración masiva de los lirios amarillos lucían esplendorosas. Pudimos disfrutar en exclusiva del observatorio de Los Fresnos, donde las nuevas especies se iban sucediendo a toda velocidad, destacando un precioso macho de pato colorado (63) y una espátula (68) que se dejó observar a placer, así como una pareja de cercetas comunes (75), un invernante ya raro a estas alturas del año. Tras salir del observatorio, pudimos ver un par de cigüeñuelas (77) y un lejano cernícalo (78), mientras que en el observatorio de Las Zumas localizamos un carricero tordal (79) que cantó brevemente, y una garza imperial (80) sobrevolando la balsa de Arkaute.
Pato colorado (Luís Alija)Gallineta común (Luís Alija)Espátula (Luís Alija)
Esta última especie puso fin a la lista. No pudimos batir el récord de 2023, cuando en un recorrido parecido al de esta ocasión llegamos a las 82 especies, sobre todo debido a la escasez de limícolas. Solo pudimos ver a la cigüeñuela, mientras que tres años antes apuntamos en Salburua también al combatiente, al correlimos menudo, al andarríos chico, al chorlitejo grande y al archibebe común. Pero el número final es lo de menos, nos quedamos con un inolvidable día de campo en el que, a pesar de las zarzas, la lluvia, el granizo y los 23 km de caminata en nuestras piernas, disfrutamos cada momento.
Milano negro (Luís Alija)Petirrojo (Luís Alija)
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