Por sugerencia del grupo de Conservación del IAN-ANI “FOTOVOLTAICAS”, se ha presentado ante los departamentos oportunos del Gobierno Vasco, Diputación Foral de Álava y Diputación Foral de Bizkaia, las alegaciones para el estudio de impacto ambiental de las plantas solares fotovoltáicas Solaria Zierbana Solar 1, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 17,18, 21, 22, 23, 24, 25 y 29 y sus correspondientes infraestructuras de evacuación presentado por Solaria Eguzki Sorkuntza S. L.
¿Transición energética o destrucción del territorio?
• El proyecto que vuelve a presentar Solaria, no responde a los paradigmas de una transición energética y sostenible, equilibrada con la conservación del medio natural y que guarde relación con los ODS, basado en una planificación de ordenación territorial previa a cualquier actuación de este tipo. La justificación de Solaria resulta artificiosa y sesgada respecto a la realidad natural.
• Las plantas fotovoltaicas, ubicadas en Álava, ocupan terrenos fértiles de gran valor agrológico, necesarias para el mantenimiento de un sistema agrícola equilibrado con el medio natural y la biodiversidad relativa a la vegetación y flora. La líneas de “transporte energético” que no líneas de evacuación, atraviesa la CAV de Sur a Norte llegando a la zona industrial del superpuerto de Bilbao, afectando a una parte muy importante y valiosa del patrimonio natural, mayoritariamente alavés, territorio donde se encuentra la mayor riqueza en biodiversidad desde el punto de vista de flora y la vegetación, y constituyen un importante paradigma de las masas forestales naturales de la CAV.
• Utilizar y destruir el patrimonio público para el beneficio privado no es ético, no debe ser legal y debería ser un delito grave, y más si cuenta con la connivencia de los administradores del territorio, porque atenta contra el patrimonio público y los intereses de la propia sociedad que estaban llamados a proteger.
• Las Administraciones públicas, encargadas teóricamente de la preservación del Medio Natural por sus valores intrínsecos, pero también instrumentales desde el punto de vista de los servicios ecosistémicos (y en relación a la adaptación y mitigación del cambio climático) no deberían dar luz verde a este proyecto por ser tan perjudicial para el patrimonio natural de la CAV, por los que se recomienda y solicita su NO aprobación.