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NARCISOS DEL SUR Y OESTE PENINSULAR

 
NARCISOS DEL SUR Y OESTE PENINSULAR
(del 7 al 15 de Marzo de 2015)

Estimados amigos del IAN, disculpad la tardanza en relatar la salida extraordinaria del Herbario Digital en busca del narciso perdido, pero todo llega.

PRIMERA JORNADA

Un año más, cuatro socios del IAN, Brian, nuestro presidente,  Antonio González, Pello en la organización, y yo mismo,  relator y logista, nos lanzamos a la aventura de  recorrer media Península para localizar y fotografiar narcisos y otras plantas lejanas.

Partimos  el 7 de Marzo, a las 4 de la madrugada, y tras una pequeña parada para reponer fuerzas a base de torrijas, llegamos de amanecida a Collado Hermoso, en Segovia, con una mañana helada y, después de un paseo por los alrededores,  comprobamos que el campo seguía todavía dormido, y la floración de los narcisos no había  llegado, como era de suponer en esta zona.

Todo seguido, nos plantamos en Peguerinos, bonito pueblo de Ávila. Subiendo un arroyo y por un precioso pinar de  P. sylvestris, no encotramos el N. asturiensis, pero si el tempranero  Crocus carpetanus , además de amables excursionistas.

Un poco desengañados, marchamos hacia Navamorcuende, ya en Toledo ,y comimos en el Piélago. Solecito y vistas preciosas al valle del Tiétar.  Despues de colarnos por una pista forestal prohibida,

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con la excusa preparada,  ascendimos al Pico de las Cruces, localizamos el N. rupicola (foto 1 ) y la Romulea bulbocodium.

Desde alli y, sabiendo que el camino era largo, fuimos hacia nuestro primer lugar de descanso, Fuencaliente, en la Sierra Morena de Ciudad Real.

Íbamos cansados y un poco mohínos por el escaso botín, pero al pasar por las lagunas de Ruidera, ya atardecido, vimos un espectáculo de documental de la 2, una zancuda contra el sol poniente, y éste enrojeciendo toda la laguna. Eso bastó para animarnos en el camino a Fuencaliente, famoso por su balneario y sus pinturas rupestres.

SEGUNDA JORNADA

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Ya bien desayunados y descansados, en el mismo término municipal, en Sierra Morena, en las Vaquerizuelas, vimos el N.triandrus ssp. pallidulus, el  N. bulbocodium y el híbrido de ambos,el N.x rozeirae. (foto 2) . Punto a nuestro favor.

En el mismo paraje, y siguiendo el arroyo de las Ollas, justo al llegar a su nacimiento, en lo alto de una cascada y entre las rocas, apareció el maravilloso endemismo que buscabamos: N. muñozii-garmendiae (foto 3).Como diría nuestro amigo Jose Ramón : ” essspec-ta-cular.”

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Marchamos hacia el monasterio de Santa María de la Cabeza  (foto A) y, después de un par de vueltas por sus alrededores, comprobamos que estaban ya marchitos los narcisos que íbamos a ver, excepto el N. jonquilla, ya localizado el año pasado. Allí mismo comimos, con vistas a Sierra Morena, un comedor panorámico.

Partimos hacia el siguiente destino, Riofrío, en plena sierra de Cazorla, cerca del Parador Nacional.Según íbamos bordeando la sierra, el aire alrededor se puso amarillento, debido a la puesta del sol en el horizonte y todo alrededor parecía dorado, el aire, los olivares y la montaña.Con esta imagen llegamos a un apartamento en Riofrío. Buena cena y a dormir.

A

TERCERA JORNADA

B

Amaneció el día con un grado bajo cero, pero los paisajes de olivares nos calentaron. Subimos hacia el Parque Nacional de Cazorla (foto B) y en el paraje de Fuente de Acero, entre pinares de P. nigra, se nos acercó un  zorro con su espléndido jopo, que, dando vueltas alrededor, parecía reclamar el tributo por visitarle: en cuanto le dimos unos pedazos de pan, nos ganamos su confianza.

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Allí mismo localizamos el N. hedreanthus (foto 4) y bajando hacia el arroyo Guadalentín, el N. longispathus (foto 5), que justo estaba empezando la floración.

Después de comer, dimos un paseo por un barranco cercano al nacimiento del Guadalquivir, la Cerrada de Utrero y vimos la Scilla reverchonii. Nos quedaba un largo camino por delante y partimos hacia Ronda, no sin antes parar enfrente del pueblo de Cazorla para despedirnos de él.
Llegamos ya bien anochecido a Ronda y, aunque cansados enseguida vimos que era una ciudad preciosa .  Mañana sera otro día, pensamos: hoy toca descansar en el céntrico Hostal Virgen del Rocío, regentado por un andaluz de Zaramaga.

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CUARTA JORNADA.

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Saliendo temprano, nos acercamos a la sierra de las Nieves, y allí, entre corzos y roquedos calizos, localizamos rápidamente el N. assoanus y el  N. bujei  (foto 6) y en en lo alto de la sierra, un viejo pinsapar; un paisaje único en toda la Península.

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A la tarde, fuimos, tras un viaje por caminos de cabras, a los Llanos de Líbar, un valle precioso con un fondo amplio y totalmente llano. Después de comer debajo de una colosal encina (foto C), recorrimos todo el valle con un paisaje de praderas verdes, arroyuelos serpenteantes, manadas de caballos, cortijos y vetustas encinas. Allí localizamos el N. cerrolazae (foto 7), Iris planifolia y Viscum cruciatum, con bayas rojas.Bajamos de nuevo hacia Ronda y descansamos.

C

QUINTA JORNADA

D

Hoy, para relajarnos, sobre todo del esfuerzo de los viajes, damos un paseo mañanero por Ronda (foto D), y quedamos impactados por la belleza de la ciudad y su paisajes al amanecer.

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Partimos y, ya pensando en el sur de Portugal, paramos en Montecorto, Málaga, donde cerca del pueblo, localizamos el N. papyraceus (foto 8),  con sus vistosas y olorosas flores blancas .También visitamos al N. cerrolazae, en su localidad clásica, la Barlia robertiana,y la escasa Triguera osbeckii.
Seguimos viaje y ,ya en Huelva, al lado de la desembocadura del rio Piedras y después de muchos paseos, vemos el N.x wickertii (foto 9), con sus “padres” N. papyraceus y  N. gaditanus.

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Como íbamos un poco apurados de tiempo, aceleramos hacia Portugal, pero ya anocheciendo, nos detenemos en Albufeira, subimos hasta el castillo árabe de Paderne y, bajando hacia el arroyo que lo circunvala, debajo de un puente romano y en un momento mágico (foto E), vemos el notable endemismo del Algarve N. wilkommii (foto 10), al que tuvimos que fotografiar con flash ya que se nos hizo de noche. Un día fructífero en el que éste último narciso parecía decirnos: “Bem-vindo a Portugal”.

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E

 

F

SEXTA JORNADA

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Ya en el cabo de San Vicente (foto F), el día salió fresco, brumoso y con un poco de viento, pero con vistas maravillosas desde el córner SW de la Península. Además vimos el N. obesus (foto 11) y la Cerinthe gymnandra.

Subiendo hacia el norte y, para desengrasar de narcisos, en Aljezur, cerca de la playa, vimos la  Orchis italica, la  verdadera Ophrys tenthredinifera , la  Scilla monophylla y el eléctrico color azul de la Lithodora lusitanica.

G

Al llegar a  la península de Troia, atravesamos la desembocadura del Sado, en un ferry (fotos G y  H) con el sol entre brumas, pero todavía, y  ya anocheciendo, subimos a la sierra de la Arrábida, donde vimos la Gennaria diphylla. La tripulación estaba a punto de amotinarse y nos retiramos por babor. Llegamos agotados al camping donde descansamos esa noche.

H

SEPTIMA JORNADA

La mañana salió fresca, pero nada más desayunar, salimos hacia Ferreira do Zezere y justo al lado de

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su cementerio, y sin confundirnos, vimos el N. confusus (foto 12), el más grande del viaje, y un poco más adelante el N. triandrus ssp. lusitanicus (foto 13).

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Ya en Carregar do Sal y al lado de la carretera, vemos el los N. scaberulus, N x carringtonii y el N. triandrus ssp. triandrus, con su intenso olor. (foto I)
Anocheciendo, atravesamos el Miño y llegamos a Ribadavia, donde aprovechamos para reponer fuerzas con pulpo, anguilas y ribeiro. Todo muy rico.
A descansar en la casa familiar de Antonio, en Veronza Mayor, pueblo granítico y precioso de la Galicia profunda.(foto J)

J

 

I

OCTAVA JORNADA

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K
Esa misma mañana, ya localizamos en Prexegueiro, al lado del rio Cerves el N. cyclamineus (foto 14),  único por su forma estilizada. Volvemos a verlo en A Franqueira, destacado hito del camino compostelano, donde también es digno de verse su  precioso templo medieval y su clásicos hórreos, todo en su personal granito.
La tarde la dedicamos al “turisteo”, dando un tranquilo paseo por Ribadavia, (foto K) con su castillo,y su antigua judería, donde Pello volvió a saludar a una anciana que regentaba una pastelería de dulces sefardíes y que veinte años atrás conoció en otro viaje. (foto L).
L

NOVENA JORNADA

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Ya nos levantamos con Vitoria en nuestro ánimo, pero aún paramos en A Gudiña, y al lado de la estación vimos el  N. asturiensis ssp. asturiensis (foto 15) , que todavía conservaba la escarcha de la mañana y, en Pradorramisquedo, Viana do Bolo, el  N. bulbocodium. Paramos a comer en Sanabria y, como de costumbre , en Pancorbo, para ir aclimatándonos. De noche, también como es habitual, en Vitoria y cada uno a su casa.

Posdata

Este viaje, aparte de pasármelo estupendamente, me ha servido para comprobar varias cosas:
que los narcisos son preciosos y diversos; que los paisajes de España y Portugal son espectaculares; que Antonio es un estupendo anfitrión, y no lo digo solo por el orujo y el ribeiro; que Brian es un gran y paciente conductor y que Pello es un maestro organizando este tipo de viajes (4000 km) .

Los detalles técnicos, en el Herbario.

Un saludo para todos

Juan Pedro Solís

 

Salida para conocer las poblaciones de rana ágil del Alto Nervión

El día 21 de febrero tuvo lugar la salida para conocer las poblaciones de rana ágil (Rana dalmatina)

del Alto Nervión. 16 personas acudieron desde Gasteiz y 9 desde Amurrio y Orduña. El día salió cubierto y húmedo y la lluvia nos acompañó durante toda la mañana, sintiéndonos como los anfibios, rodeados de agua y empapados. El lugar de encuentro fue el pueblo de Uzkiano, municipio de Urkabustaiz, y desde allí salimos andando para, en un recorrido circular, visitas varias charcas donde se reproduce la especie. En primer lugar visitamos la charca de Bigandi, pequeño humedal que alberga una importante población reproductora de rana ágil, donde hemos llegado a contra más de 1.000 puestas. Pudimos observar las puestas de la especie, características porque ensartan las masas de huevos en la vegetación acuática.

Explicamos la actuación realizada por la Diputación Foral de Álava consistente en el cierre del perímetro de la charca con objeto de evitar un pisoteo excesivo del ganado. Junto a la charca de Bigandi visitamos los encharcamientos artificiales ubicados en el pinar adyacente, propiedad del Ayuntamiento de Orduña, donde también se ha realizado la excavación de algunas charcas por parte de la Diputación Foral de Bizkaia para diversificar los puntos de reproducción de la especie.

Desde allí nos encaminamos hacia la charca de Zanpazu donde explicamos la actuación de excavación y cierre de la misma que se llevó a cabo hace unos años. Tras este recorrido volvimos a los coches y bajamos el puerto de La Barrerilla para, tras un merecido refrigerio y tomarnos algo caliente para templar el cuerpo, fuimos a la finca de Larrinzar. En este terreno propiedad del Ayuntamiento de Orduña se realizó, hace cuatro años, una actuación de  apertura de nuevas charcas para crear una zona de reproducción nueva para la especie. El éxito ha sido relevante, ya que se ha pasado de una treintena de puestas a casi 600 en cuatro años.

Comprobamos la forma en que la rana ágil ensarta sus puestas en la vegetación acuática, y el diferente grado de  desarrollo de las puestas, con algunas con los embriones cercanos al nacimiento de los renacuajos. Finalmente nos acercamos a las piscinas municipales de Orduña, donde comprobamos como la especie es capaz de usar un hábitat poco adecuado como la piscina para reproducirse.

Pudimos capturar algunos adultos y explicamos las características principales de la especie, así como las principales diferencias morfológicas entre machos y hembras. Tuvimos la suerte de encontrar una pareja de ranas en amplexo. Entre la hojarasca también encontramos un individuo de tritón jaspeado

(Triturus marmoratus) hembra  y otro también hembra de tritón palmeado (Lissotriton helveticus) y pudimos comprobar las diferencias entre las dos especies. Aquí pusimos punto final a la excursión, pasada por agua pero muy amena.

Photos y textos: Xabier Iturrate

Gallocanta, sus grullas y la primera nevada

El IAN se fue de excursión en el puente de la Inmaculada, y para cerrar el otoño a lo grande, a uno de los lugares más mágicos, altos, salados y secretos de España: la laguna de Gallocanta, a mil metros de altura, con una salinidad tres veces mayor que el mar Mediterráneo y donde convergen tres provincias: Teruel, Zaragoza y Guadalajara.

Fuimos a ver grullas y nos llevó Brian, por supuesto. Excepto para él y para mí, era su primera vez para el resto del grupo y llegamos con la primera nevada, al comenzar diciembre, recién caída. Se nos habían unido tres fotógrafos del grupo Álava visión y nos habían avisado desde Gallocanta que estaban pasando por allí 50.000 grullas. Estaban pasando por Salburúa también, pero esas eran otras y se iban a Extremadura, a las dehesas, a comer bellotas.

Las nuestras comen semillas ya que los agricultores de Zaragoza y Teruel, a los que pertenece la laguna, hacen una sobre-siembra para ellas, y se quedan, en su largo viaje desde el ártico. Lo subvenciona la Administración y ¿para qué van a llegar a África, como hacen algunas, las que no se quedan ni en Extremadura ni en Gallocanta, si encuentran comida suficiente en el camino? Al final del invierno tienen que regresar a casa, al polo norte, a criar. Como vienen de allí, el frío aragonés de la laguna y de Teruel, no les preocupa. Lo que buscan es alimento y seguridad. Duermen dentro del agua muy juntitas porque así oyen el chapoteo de cualquier depredador que lo intente y le asuntan entre todas. Se desperdigan a comer en los campos por el día, pero se juntan para dormir. Su salida y entrada a la laguna es el espectáculo único y musical que fuimos a observar.

Llegamos con frío, nieve y luna llena, y nos alojamos en uno de los pueblecitos que bordean la
laguna, Tornos, en su hostal “Las grullas”. Pasamos por uno de los centros de interpretación antes de llegar a casa pero nos dijeron que todas las visitas y actividades en el exterior estaban canceladas por la nieve, y las visitas guiadas, una actividad nueva, también. Reservamos para otro día y nos fuimos a cenar a nuestro acogedor hostal donde todo es casero y bueno. Estábamos aterrados por el frío extremo y sabíamos que al día siguiente había que despertarse con las grullas e ir a la laguna a observar su salida de ella con el primer rayo de luz.

Así fue. Las oímos graznar y llegaron puntualmente en formación con forma de flecha, un gran
batallón. Por lo visto había unas 25.000 aves en la laguna, un número impresionante este año. Los fotógrafos montaron sus trípodes en la nieve y a lo lejos veíamos el pueblo de Bello (Campo de batalla) el más antiguo de la zona, y todos con restos de poblados celtibéricos. Nosotros estábamos en Teruel y volvimos a desayunar a Tornos, también en Teruel, a nuestro acogedor Hostal. Luego, a explorar la zona de Zaragoza, la laguna, el centro de interpretación, que es nuevo y ha absorbido la oficina de Turismo, todo ya con una luz magnífica y el sol radiante que no habíamos visto el día de la llegada. La nieve se heló, claro.


Hace unos años no había nada de nada porque eran unos pueblos pequeños y humildes de agricultores, en un páramo pelado y la laguna. Lo que sí había era una guerra entre agricultores y grullas que se comían las semillas. Luego construyeron un Hostal para naturalistas en la laguna en el pueblecito de Gallocanta, una degeneración de Allucant, nombre del hostal. No se sabe bien lo que significa pero cada vez que lo visitamos nos dan otras tres teorías nuevas… Pertenece a la comarca del Jiloca y de Daroca, nombres de sus ríos. Lo bueno de tener dos administraciones es que ahora todo está por duplicado: dos centros de interpretación, por ejemplo. La zona se está llenado de comodidades antes impensables como restaurantes y sitios donde dormir, y proporciona modos de vida a los jóvenes del lugar. Allí se pueden conseguir todo tipo de publicaciones y materiales relacionados con la naturaleza, la zona y las grullas, además. Hay cursos de fotografía de naturaleza en el Hostal Allucant y muchos extranjeros. Decir muchos en un lugar casi desierto no es decir aglomeraciones. Sigue siendo sagrado y silencioso, majestuoso y despoblado, lleno de espacio, paseos, observatorios y con mucho para explorar. Como decía Jorge Oteiza “El vacío no está vacío”. Aún luce más en inglés: “The void is not empty”.


Todos nos hicimos muy amigos porque el frío y la exploración unen mucho, y el panadero de Calamocha llevaba pan al hostal y nuestros desayunos y cenas eran como en familia cuando se
creó la Navidad y la familia era sagrada. Comimos compartiendo lo que habíamos llevado en un bar de Bello en la plaza al sol, en su terraza. Lo hicimos tres días en tres lugares parecidos, porque la gente es muy amable y nos dejaban. El vino de Cariñena ha mejorado mucho y los cafés y pinchos, deliciosos y bienvenidos.

Tras tres días de deshielo, inolvidables, en condiciones, para nosotros, extremas, y mil fotos bien pensadas y disfrutadas con antelación, acostumbrados ya a levantarnos con el alba y las grullas, y a espéralas al atardecer, en la parte de Zaragoza unas veces y otras en Teruel, cuestión de dos otros kilómetros, para escuchar su inolvidable canto o llamada, rompiendo el silencio de la laguna y el invierno prematuro.

Luego hubo que partir, pero con el corazón dichoso, deseos de regresar, además de un plan estupendo para el viaje de vuelta que se desplegó en varias paradas preciosas: el pueblo de Goya, Fuendetodos, con sol y sin nieve, El Planerón en Belchite, una reserva ornitológica esteparia tan impresionante como acostumbra, con una luz preciosa para la fotografía y lagunas llenas de agua en medio de la estepa aragonesa. La alondra Ricotí no cantó para nosotros pero es que era diciembre…

Al pasar por el Moncayo lo encontramos totalmente nevado y al acercarnos a Álava, empezamos a ver relámpagos en el cielo y llovía a mares. Desapareció la luz y supimos que habíamos llegado a casa desde un lugar muy, muy exótico, y un viaje inolvidable. Quien lo probó, lo sabe.

Texto: Carolina Larrosa
Fotos: Carolina Larrosa, Blanca Bombín y Sara Méndez


Fotomontaje de Nicolás López de Armentia

Para ver más fotos de la excursión: https://www.flickr.com/photos/118485008@N08/sets/72157650552345839/