Archivo de la categoría: Ornitología

TXINGUDI

El día 4 de abril de 2009, diez personas disfrutamos de una agradable jornada en el parque ecológico de PLAIAUNDI en la bahía de TXINGUDI entre HONDARRIBIA e IRUN. Este espacio de marismas, lagunas, prados e islas se encuentra a menos de hora y media de Vitoria-Gasteiz a donde llegamos en dos coches a las 10 de la mañana, tras citarnos en el parking del seminario. Allí nos esperaba Alberto, del Centro de interpretación de las marismas de Txingudi, con el que previamente Juanma había concertado una visita guiada. De Donosti vinieron Puy, Xabier y Eunate a los que nos alegramos de ver. En Txingudi-Ekoetxea (el centro de interpretación.Tfno 943 619 389) nos prestaron prismáticos al que lo necesitaba y salimos con Alberto a recorrer los caminos. Desde el mirador de San Lorenzo se ve Hondarribia a la izquierda con la torre de la iglesia y la pista de aterrizaje del aeropuerto, y a la derecha Hendaia, rodeando el estuario del Bidasoa, mientras que Irún queda detrás. Pudimos ver un colimbo desayunando cangrejos y una serreta, que no se inmutaban con el ruido de los aviones que se deslizaban por la pista. Mientras, Alberto nos hablaba más que de nombres, de costumbres y comportamientos, de comer grasas y caracoles para afrontar la migración y la reproducción, de nidícolas y nidífugos, de estímulos visuales y sonoros, de territorio y mareas, conceptos que íbamos atrapando a la vez que los cormoranes se secaban en la punta de una estaca. Alberto nos acompañó hasta las once y media. Desde los miradores vimos correr al archibebe, vimos a la garceta con sus pies amarillos brillantes y plumas al viento (¿sabéis que tiene una uña para acicalarse?) y al rascón con sus patas naranjas y blanca popa.

Elena aprendió unos cuantos nombres de pájaros. Un avefría descansaba en la orilla. Hacíamos un esfuerzo para descubrir a la agachadiza entre las pajas. Mientras cercetas, azulones, fochas y gallinetas iban y venían. Eunate ( 7 años) hacía figuras con un “artilugio” de Rubik, para despistar su dolor de tripa. Miguel, de Barañain, Pamplona, nos habló del lago de Barañain y nos invitó a ir a visitarlo real o virtualmente. Volvimos al centro para devolver los catalejos y pudimos apreciar unas preciosas fotos hechas por fotógrafos de Hondarribia de pájaros del parque (¡ qué bonitas! ¿eh, Brian?).Estaban dos chicos anillando. Pudimos apreciar de cerca un zorzal, diferenciar un mosquitero común(?) de uno musical, y hablar sobre anillamientos. Nos regalaron a cada uno una pequeña guía de aves de Txingudi. Al que le interese, los anillamientos se hacen todos los sábados por la mañana.

Luego, a comer, en unas mesas donde aparecieron diferentes tortillas de patatas, frutos secos, chocolate, queso…y té de frambuesa de Mª Eugenia. A la tarde disfrutamos de las persecuciones ¿nupciales? de los chorlitejos, desde un mirador, mientras fuera llovía, pero no importaba. Brian, hacía fotos y nos las enseñaba, mientras los demás movíamos la cabeza con aprobación. Nos despedimos del lugar, esperando volver. A media tarde Xabier nos llevó al Cabo de Higer, a pocos kilómetros, al lado del camping. Al cabo de un rato tomábamos un café en el bar del camping, mientras Norber nos contaba cosas sobre la fauna en la iglesia de Añua.. Unas vistas preciosas y un bonito faro. Desde allí , primero detrás del faro y luego ya dentro del camping, donde nos dejaron entrar, vimos gaviotas sombrías y patiamarillas, nos fijamos en el color de su plumaje, seguimos a los vuelvepiedras esquivando las olas y disfrutamos de dos cormoranes moñudos con el telescopio de Brian. Camino del coche Norber vió una abubilla y vimos un colirojo tizón. El día fue bueno, sólo llovió en algún momento mientras estábamos en un mirador, incluso el sol nos saludó. A la vuelta Juanma nos contó muchas cosas sobre pájaros que no sabíamos y llegamos a Vitoria pasadas las ocho. En resumen, disfrutamos de un día precioso, vimos muchos pájaros, algunos poco comunes, conocimos un sitio nuevo digno de volver e hicimos ganas de repetir, todo en buena compañía. ¿Se puede pedir más?

Texto: Fernando Balerdi
Fotos: Brian Webster

Salida a Matxitxako

El pasado 19 de Octubre realizamos una excursión para observar la migración de las aves marinas al Cabo Matxitxako. Pero la verdad que acabó por ser una mera excusa para acercarnos al litoral de Bizkaia, recorrer algunos de sus parajes más valiosos, y observar algunas de sus joyas naturalísticas. Porque las condiciones atmósfericas, viento flojo del sur, sol y 20 °C, eran las idóneas para pasear, pero las peores para el avistamiento de aves marinas.

 

Con todo pudimos observar varios alcatraces, y aprender a diferenciar sus edades por los diferentes plumajes, así como bandos en migración de anátidas o de cormorán grande. Una inesperada sorpresa ornitológica la constituyó la observación de varias palomas zuritas que volaban en paralelo a la línea de costa. Las buenas condiciones de la mar lo que sí posibilitaron fue la observación a gran distancia de las actividades de varios grupos de delfines, así como de un inesperado pez luna que pasó justo debajo del Cabo.

 

El buen tiempo también nos animó a recorrer el acantilado observando la rica y singular flora que lo caracteriza, entre la que destaca la Armeria euskadiensis que incluso tuvimos oportunidad de ver en flor, pese a lo avanzado del otoño. La visita a la Ria de Gernika y a la Torre de Madariaga completó una excursión que, aunque inicialmente matinal, nos resistimos a abandonar a mediodía y acabó por ocupar toda la jornada.
Texto: Jose Ignacio García Plazaola
Foto: Brian Webster

Visita ornitológica al Delta del Ebro (3-5 de octubre de 2008)

Día de las Aves

Un grupo de seis animosos socios del IAN nos propusimos cubrir los 600 km que separan Vitoria del Delta del Ebro, en Tarragona, con el fin de conocer este espacio natural de fama internacional. No en vano está considerado el segundo humedal de la Península Ibérica por su importancia para las aves acuáticas, detrás de Doñana. El delta se ha ido formando lentamente durante los últimos 2.000 años, con los aportes de sedimentos arrastrados por el río Ebro desde su cuenca. Con la construcción de embalses y el incremento de las zonas forestales durante el siglo XX –sin olvidar el posible impacto de la subida de nivel del mar y el cambio climático-, el delta es hoy un ecosistema en regresión. Además sus fértiles suelos se encuentran intensamente transformados, ya que más de un 70 % de su superficie son arrozales. Pero permanecen lagunas naturales, carrizales, pastizales salinos y playas, en un territorio que en conjunto sustenta las mayores colonias ibéricas de algunas especies de láridos -incluida la amenazada gaviota de Audouin-, ardeidas y flamencos.

El hecho de que el pato colorado haya sido declarado “ave del año” por SEO/BirdLife constituía una buena excusa para visitar el delta, ya que éste alberga la mayor población reproductora ibérica. Además de disfrutar de los bandos postnupciales en la laguna de La Tancada, otras especies inexistentes o poco frecuentes en el País Vasco que pudimos observar fueron calamón, pagaza piquirroja, charrán patinegro, morito, águila pescadora, garceta grande, garcilla cangrejera, pechiazul y carricerín real. Se incluye en el lote un ejemplar híbrido de garceta común y garceta dimorfa, considerado una rareza. En suma, una aproximación rápida pero intensa a uno de los paraísos ornitológicos de la naturaleza ibérica.