Todas las entradas de: Instituto Alavés de la Naturaleza

Salvada, bosque y roca

 La excursión a Sierra Salvada partió del aparcamiento del Monte Santiago y en su primera mitad estuvo marcada por la niebla que se condensaba en toda la cumbre de la Sierra a consecuencia del viento norte del día 10 de Julio. Claro que por algo allí hay hayas… Tras algunas dudas iniciales sobre si continuar o no, al final decidimos que si estábamos en ese lugar era para hacer el recorrido y disfrutar de lo que nos ofreciese, así que continuamos la marcha por la cumbre. Como naturalistas en la niebla, caminamos hasta el mediodía solar (14 pm), momento en que por milagro del sol y el ascenso de temperatura, la niebla se levantó unos cientos de metros, de modo que pudimos admirar el paisaje, y comenzar a apuntar pájaros en la lista: culebrera europea, aguililla calzada, alimoche, cernícalo, roquero rojo, chovas piquiroja y piquigualda… El resto de la tarde lo empleamos en el espectacular y vertiginoso descenso por el Pico del Fraile, hasta llegar a Tertanga donde un coche nos esperaba.

Texto: Nacho Gª. Plazaola
Foto: Carmen Cabrero

INVENTARIANDO ÁRBOLES SINGULARES

La Diputación Foral de Álava ha encargado a Marta Villota y a sus compañeros de trabajo la elaboración de una lista más completa de árboles singulares de Álava, y estos nos han pedido la ayuda del IAN: varios socios han enviado ya informaciones sobre árboles que tienen que ser tomados en cuenta.

¿Qué es un árbol singular para los responsables del inventario? Pues, un árbol o conjunto de árboles que, por diversas razones, puede considerarse de alguna manera inusual o llamativo. No hay un único criterio. Un grupo de criterios son los culturales: un árbol puede tener su historia, su leyenda, su nombre propio, es decir algún interés etnográfico. Puede ser de interés por razones botánicas, por ser inusual o situado en un lugar inusual. Otro criterio puede ser el nivel de desarrollo del ejemplar: por ser excepcionalmente grande o viejo, de porte elegante y equilibrada estructura o por ser todo lo contrario. También puede atraer el interés de los inventariadores un conjunto dado de árboles. Los ejemplares pueden ser autóctonos o introducidos, en terrenos públicos o privados.

En todo caso, como ingeniera de montes, la perspectiva de Marta es, ante todo, la del paisaje: la unidad natural de análisis de la naturaleza es el paisaje; dentro de él es el árbol individual el que constituye el punto de unión entre el ser humano y la naturaleza.

Hasta el momento se ha centrado en el parque de Izki y las laderas de la Llanada. Estuvimos con ella el domingo con el objeto de ver ejemplares de una zona concreta del parque del Gorbea: cerca de Murua, en el camino del monte Gorbea se encuentra un conjunto de robles trasmochos y una plantación de castaños. En los casos más llamativos, Marta midió la circunferencia del tronco, la altura del árbol y la amplitud de su copa.

Después nos acercamos al parketxe de Sarria, donde un guarda del parque sugirió un buen número de zonas a prospectar de mucho interés dentro del parque del Gorbea.

Si quieres proponer la inclusión de un árbol o grupo de árboles, todavía estás a tiempo para dar noticia de ello en el IAN: no olvides añadir las coordenadas.

Texto: Nick Gardner
Fotos: Bego Silva

MARIPOSEANDO

El 5 de junio tuvo lugar una salida al bosque de Armentia con el objetivo de conocer la metodología que se usa en el programa de seguimiento de mariposas diurnas del País Vasco y de paso conocer los ropalóceros de este entorno cercano a Vitoria-Gasteiz.

Aunque las previsiones meteorológicas no eran nada alentadoras, fueron diez tenaces entomólogos los que acudieron a las diez de la mañana a la basílica de Armentia. San Prudencio, aunque no logró que escampara, por lo menos retuvo la lluvia en las nubes, y eso y las ganas que pusieron los participantes en la busqueda y captura de estos bellos pero heliófilos animalitos, fueron suficientes para que pudieramos dar con un gran número de especies, sobre todo de las familias de los piéridos, de los licénidos y de los satíridos.

En seguida, aprendimos a diferenciar las mariposas diurnas (ropalóceros) de las nocturnas (heteróceros) en base a la forma de sus antenas, y a partir de aquí las principales familias de las diurnas.

Tampoco nos costó mucho distinguir a las más comunes y grandes, como la Melanargia galathea, Maniola jurtina o Pieris rapae y otras más pequeñas.

Al final fueron una veintena de especies, entre las que destacan por su belleza la Heteropterus morpheus, Laeosopis roboris o la Issoria lathonia. Igualmente pudimos gozar de otros insectos que ante el ímpetu de los entomólogos cayeron accidentalmente en la manga entomológica como un simpático insecto palo.

Al final una caña en la taberna de Armentia y todos contentos del buen ambiente y todo lo que la mañana dio de sí.

Texto: Raúl Martínez
Fotos: Carolina Larrosa