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NUEVAS LISTAS DE AVES DE ÁLAVA Y EL PAÍS VASCO

Se han añadido algunos cambios a las listas de aves del País Vasco y de Álava, entre ellos el de incorporar la nomenclatura de la nueva Lista de las aves de España. Edición de 2012 (Gutiérrez, R., de Juana, E. & Lorenzo, J. A. SEO/BirdLife, 2012), disponible en http://www.seo.org/wp-content/uploads/2012/10/Lista_-Aves_Espana_2012.pdf. Se han añadido tres nuevas especies y se han introducido cambios menores en el estatus de algunas otras, como el Picamaderos negro, al que en la actualidad ya no se le puede considerar como muy localizado (puede consultarse un informe sobre su situación en Álava a través de nuestra página web), o el Ánsar común, reciente reproductor en Salburua  (ver por ejemplo http://blogs.vitoria-gasteiz.org/ataria/2012/04/27/noticiario-ornitologico-de-salburua-del-18-al-25-de-abril/ ).  Las nuevas especies son las siguientes:

-Nueva especie para Álava y el País Vasco: Garceta dimorfa Egretta gularis, un ejemplar en el embalse de Ullibarri en julio y agosto de 2010 (D. Navas & I. Navas; I. Fdz. de Quincoces, J. García & J. A. Gainzarain. Ardeola 59, p. 371). Observaciones homologadas por el Comité de Rarezas de SEO/BirdLife.

-Nuevas especies para Álava y el País Vasco: Cisne negro Cygnus atratus y Ganso del Nilo Alopochen aegyptiaca. Existían observaciones anteriores, pero hasta ahora estas especies no figuraban en la Lista de las aves de España, en la que se basan los listados de Álava y el País Vasco. En la lista española actual, estas especies se incluyen en la categoría C, que corresponde a aquellas que, habiendo sido introducidas o re-introducidas por el hombre, han establecido poblaciones reproductoras que se mantienen por sí mismas.

Texto: Josean Gainzarain
Foto: Brian Webster ©

VISITA A SANTOÑA

El domingo 20 de enero de 2013 mientras nos atábamos las botas y cerrábamos las mochilas antes de salir de casa, un fuerte chaparrón caía sobre Vitoria. A más de uno se le pasó por la cabeza quedarse sentado en el sofá viendo a las agujas colinegras en la guía de aves. Pero los 13 valientes cogieron su paraguas y se dirigieron a Santoña contra viento, marea y copos de nieve que también caían en Altube.
Si Brian no hubiera sido amante de las aves y hubiera sido el hombre del tiempo, tendríamos el pronóstico asegurado. Un arco iris doble sobre el mar nos abrió la puerta de Santoña.
Pajareros de todas las edades disfrutamos mucho en las maravillosas marismas, cuya luz lo cambia todo nada más llegar.  Echamos una ojeada por el puerto pesquero y enseguida comenzaron una serie de chaparrones que nos obligaron a buscar refugio. Encontramos hospitalidad inesperada en la plaza de toros, a donde se nos invitó a entrar y subir a la galería cubierta más alta, una atalaya privilegiada sobre el puerto. Desde allí vimos a los cormoranes intentar secarse al aire, e incluso darse un chapuzón, en cuanto la lluvia amainó. El tiempo se volvió soleado y espléndido al mediodía y nos dispusimos a explorar  los numerosos puntos de observación del Canal de Boo donde los zarapitos reales y trinadores hicieron nuestras delicias. Paseamos mucho, tranquila pero incesantemente por paisajes de barro y limo, de colores sorprendentes, con su vegetación y fauna marismeña, descubriendo a los correlimos y los archibebes, al chorlito, al ostrero y a numerosos patos, como el porrón europeo, el somormujo lavanco y los zampullines cuellinegro y chico. Sus incursiones buceadoras y pescadoras nos entretuvieron tanto como las de las garzas, garcetas y garcillas; estábamos siempre alerta para ver también alguna espátula, lo que conseguimos, ya que son una de las atracciones de esta época en Santoña.
Comimos en el observatorio de La Arenilla y repusimos fuerzas sin dejar de mirar en ningún momento la marisma.
Descubrimos un cisne solitario y también unos cuantos alcaravanes en un prado, ave esteparia que uno no espera encontrarse en las marismas.
Gaviotas y charranes campaban a sus anchas y avistamos alguna lavandera también. Al llegar la puesta de sol nos pilló en un enclave espectacular de Santoña, el monasterio de Montehano, donde nos sorprendieron las primeras prímulas del año, madrugadoras y espléndidas, y la última luz de la tarde. En ella descubrimos un alca, avistamiento que hizo nuestras delicias y coronó una jornada invernal inolvidable entre el mar y la tierra, siempre con alas y amigos.
Texto: Arantxa Marcos y Carolina Larrosa
Fotografías: Carolina Larrosa
Listado de avistamientos
– Cormorán moñudo – Cormorán grande (sinensis)
Aguja colinegra
– Zarapito real – Zarapito trinador
– Tarro – Pato cuchara – Silbón europeo – Porrón europeo – Somormujo Lavanco – Zampullín cuellinegro – Zampullín chico
– Garza real – Garcilla Bueyera – Garceta común – Espátula
– Ostrero
– Colimbo ártico – Colimbo grande
– Correlimos común – Archibebe claro – Archibebe oscuro – Chorlito gris
– Alca
– Alcaraván
– Lavandera blanca – Lavandera cascadeña
– Charrán patinegro
– Gaviota reidora – Gaviota patiamarilla – Gavión
– Cisne
– Busardo ratonero
– Halcón peregrino

Libros sobre ortópteros

 

Desde 2009 se está llevando a cabo un proyecto para revisar las especies de insectos ortopteroides del País Vasco y sus provincias limítrofes y conocer su distribución en esta área. El número total de especies cuya presencia en esta zona puede considerarse como segura según los datos bibliográficos fiables y las observaciones realizadas dentro asciende a un total de 160 especies de grillos, saltamontes, cucarachas, mantis, tijeretas e insectos palo. Aunque el proyecto se está realizando autónomamente, en los años 2010 y 2011 se ha podido contar con una pequeña ayuda económica de la Caja de Ahorros de Navarra. En compensación por esta subvención, se han adquirido tres libros que, además de servir como apoyo bibliográfico al propio proyecto, puedan acercar a los socios interesados al mundo de este grupo de insectos. Lamentablemente, la bibliografía dirigida a dar a conocer estos órdenes de insectos de una manera divulgativa y a la vez científica es en castellano muy escasa, por lo que se ha recurrido a obras centradas en la fauna de otras regiones europeas, mucho más avanzadas en el estudio de estos insectos. Los libros escogidos han sido:

 

 

 

Grasshoppers & crickets (2012) (“Saltamontes y grillos”) es obra de Ted Benton y se ha publicado dentro de la prestigiosa colección The New Naturalist Library. En ella, el autor aborda tanto las especies de ortópteros nativas como las de más o menos reciente establecimiento en las Islas Británicas – en total 34, de las cuales al menos 29 también forman parte de nuestra fauna local -, y, además, repasa extensamente un tema tan interesante como la biología evolutiva, un campo dentro del cual, durante las últimas décadas, los ortópteros han constituido uno de los principales objetos de estudio. El autor dedica expresamente tres capítulos a repasar ampliamente los diferentes problemas que se plantean durante la reproducción de grillos y saltamontes, entre otros: los sistemas reproductivos, la selección sexual, los cantos de reclamo y cortejo, la territorialidad y competencia entre rivales o la entrega de regalos nupciales por parte del macho para que se alimente la hembra. El libro, además de encontrarse profusamente ilustrado con numerosas fotografías en color, incluye un DVD donde se muestran numerosos aspectos del comportamiento de las especies británicas, como el canto, los conflictos territoriales, el cortejo nupcial o la puesta de huevos.

 

 

 

El libro en holandés De sprinkhanen en krekels van Nederland (Orthoptera) (2004) (“Los saltamontes y grillos de los Países Bajos (Orthoptera)” es coautoría de Roy Kleukers, Eric van Niuekerken, Baudewijn Odé, Luc Willemse y Walter van Wingerden y constituyó el primer volumen de la serie Nederlandse Fauna – en cierto modo equivalente a la serie Fauna Ibérica . En esta obra se describen las 45 especies de grillos y saltamontes conocidos entonces con seguridad en los Países Bajos, para las cuales se abordan extensamente diversos aspectos de su biología y, muy en particular, de su distribución y fenología. En el libro se incluyen, además, otras 19 especies que o bien se conocen de áreas próximas de países vecinos o bien resultan adventicias. Del total, al menos 38 especies son comunes también a la fauna de ortópteros del País Vasco y provincias limítrofes. Varios capítulos del libro tratan extensamente importantes temas como la historia del estudio de los ortópteros en los Países Bajos, la sistemática de este orden de insectos, su biología y su ecología – con un capítulo dedicada por entero al modo de producir el canto –. Finalmente, se caracterizan las distintas comunidades de ortópteros según los biotopos y las regiones naturales de los Países Bajos, y se analizan los cambios históricos que se han producido en su distribución. Este trabajo es, en gran parte, fruto de het Sprinkhanenprojekt (el Proyecto Saltamontes), un esfuerzo colectivo llevado a cabo por más de 100 voluntarios que, bajo la dirección de European Invertebrate Survey – Nederland, afrontaron entre 1990 y 1994 el reto de inventariar y cartografiar la distribución de los ortópteros por todo el territorio de los Países Bajos. El libro se acompaña de un CD, obra de Baudewijn Odé (2004), De zingende sprinkhanen en krekels van de Benelux (“Los saltamontes y grillos cantores del Benelux”), en el que se incluyen los cantos de un total de 45 especies, de las cuales al menos 38 pueden encontrarse en nuestro territorio.

Die Heuschrecken in Bayern (2003) (“Los saltamontes en Baviera”), en alemán, es el resultado de la colaboración de más de 60 ortopterólogos que, coordinados por Helmut Schlumprecht y Georg Waeber, han plasmado sus conocimientos en el texto. Este trabajo se centra en las 75 especies de ortópteros conocidas en el estado alemán de Baviera – de las cuales al menos 53 son compartidas con nuestro territorio-. Junto a apartados introductorios sobre la biología, la historia del estudio de los ortópteros de Baviera y un análisis de la riqueza de cada cuadrícula del territorio, para cada una de las especies se aporta abundante información sobre su identificación, biología, distribución, hábitat y estado de conservación. Al final se incluye un extenso estudio de la fauna de ortópteros de este Land, tanto por tipo de biotopo como por cada una de sus regiones naturales, así como un pormenorizado análisis de los factores de amenaza y las medidas de protección para las distintas especies. Es destacable la calidad de las fotografías y, sobre todo, de los mapas, los cuales reflejan – como en el caso de los dos libros anteriores – el envidiable grado de conocimiento sobre la distribución de sus ortópteros, un objetivo que, comparativamente, dista aún años luz para la mayor parte de la Península Ibérica.
 
 
Estas tres obras permiten, en su conjunto, identificar alrededor de dos terceras partes de las especies de grillos y saltamontes del País Vasco, no sólo visualmente, sino que gracias a la guía de identificación de cantos – y como en el caso de las ya tradicionales guías para los cantos y reclamos de aves – puede también aprenderse a distinguirlas de oído, aún antes de poder localizarlas sobre el terreno.
 
 
Texto y fotos: Miguel Ángel Domingo