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Libros sobre ortópteros

 

Desde 2009 se está llevando a cabo un proyecto para revisar las especies de insectos ortopteroides del País Vasco y sus provincias limítrofes y conocer su distribución en esta área. El número total de especies cuya presencia en esta zona puede considerarse como segura según los datos bibliográficos fiables y las observaciones realizadas dentro asciende a un total de 160 especies de grillos, saltamontes, cucarachas, mantis, tijeretas e insectos palo. Aunque el proyecto se está realizando autónomamente, en los años 2010 y 2011 se ha podido contar con una pequeña ayuda económica de la Caja de Ahorros de Navarra. En compensación por esta subvención, se han adquirido tres libros que, además de servir como apoyo bibliográfico al propio proyecto, puedan acercar a los socios interesados al mundo de este grupo de insectos. Lamentablemente, la bibliografía dirigida a dar a conocer estos órdenes de insectos de una manera divulgativa y a la vez científica es en castellano muy escasa, por lo que se ha recurrido a obras centradas en la fauna de otras regiones europeas, mucho más avanzadas en el estudio de estos insectos. Los libros escogidos han sido:

 

 

 

Grasshoppers & crickets (2012) (“Saltamontes y grillos”) es obra de Ted Benton y se ha publicado dentro de la prestigiosa colección The New Naturalist Library. En ella, el autor aborda tanto las especies de ortópteros nativas como las de más o menos reciente establecimiento en las Islas Británicas – en total 34, de las cuales al menos 29 también forman parte de nuestra fauna local -, y, además, repasa extensamente un tema tan interesante como la biología evolutiva, un campo dentro del cual, durante las últimas décadas, los ortópteros han constituido uno de los principales objetos de estudio. El autor dedica expresamente tres capítulos a repasar ampliamente los diferentes problemas que se plantean durante la reproducción de grillos y saltamontes, entre otros: los sistemas reproductivos, la selección sexual, los cantos de reclamo y cortejo, la territorialidad y competencia entre rivales o la entrega de regalos nupciales por parte del macho para que se alimente la hembra. El libro, además de encontrarse profusamente ilustrado con numerosas fotografías en color, incluye un DVD donde se muestran numerosos aspectos del comportamiento de las especies británicas, como el canto, los conflictos territoriales, el cortejo nupcial o la puesta de huevos.

 

 

 

El libro en holandés De sprinkhanen en krekels van Nederland (Orthoptera) (2004) (“Los saltamontes y grillos de los Países Bajos (Orthoptera)” es coautoría de Roy Kleukers, Eric van Niuekerken, Baudewijn Odé, Luc Willemse y Walter van Wingerden y constituyó el primer volumen de la serie Nederlandse Fauna – en cierto modo equivalente a la serie Fauna Ibérica . En esta obra se describen las 45 especies de grillos y saltamontes conocidos entonces con seguridad en los Países Bajos, para las cuales se abordan extensamente diversos aspectos de su biología y, muy en particular, de su distribución y fenología. En el libro se incluyen, además, otras 19 especies que o bien se conocen de áreas próximas de países vecinos o bien resultan adventicias. Del total, al menos 38 especies son comunes también a la fauna de ortópteros del País Vasco y provincias limítrofes. Varios capítulos del libro tratan extensamente importantes temas como la historia del estudio de los ortópteros en los Países Bajos, la sistemática de este orden de insectos, su biología y su ecología – con un capítulo dedicada por entero al modo de producir el canto –. Finalmente, se caracterizan las distintas comunidades de ortópteros según los biotopos y las regiones naturales de los Países Bajos, y se analizan los cambios históricos que se han producido en su distribución. Este trabajo es, en gran parte, fruto de het Sprinkhanenprojekt (el Proyecto Saltamontes), un esfuerzo colectivo llevado a cabo por más de 100 voluntarios que, bajo la dirección de European Invertebrate Survey – Nederland, afrontaron entre 1990 y 1994 el reto de inventariar y cartografiar la distribución de los ortópteros por todo el territorio de los Países Bajos. El libro se acompaña de un CD, obra de Baudewijn Odé (2004), De zingende sprinkhanen en krekels van de Benelux (“Los saltamontes y grillos cantores del Benelux”), en el que se incluyen los cantos de un total de 45 especies, de las cuales al menos 38 pueden encontrarse en nuestro territorio.

Die Heuschrecken in Bayern (2003) (“Los saltamontes en Baviera”), en alemán, es el resultado de la colaboración de más de 60 ortopterólogos que, coordinados por Helmut Schlumprecht y Georg Waeber, han plasmado sus conocimientos en el texto. Este trabajo se centra en las 75 especies de ortópteros conocidas en el estado alemán de Baviera – de las cuales al menos 53 son compartidas con nuestro territorio-. Junto a apartados introductorios sobre la biología, la historia del estudio de los ortópteros de Baviera y un análisis de la riqueza de cada cuadrícula del territorio, para cada una de las especies se aporta abundante información sobre su identificación, biología, distribución, hábitat y estado de conservación. Al final se incluye un extenso estudio de la fauna de ortópteros de este Land, tanto por tipo de biotopo como por cada una de sus regiones naturales, así como un pormenorizado análisis de los factores de amenaza y las medidas de protección para las distintas especies. Es destacable la calidad de las fotografías y, sobre todo, de los mapas, los cuales reflejan – como en el caso de los dos libros anteriores – el envidiable grado de conocimiento sobre la distribución de sus ortópteros, un objetivo que, comparativamente, dista aún años luz para la mayor parte de la Península Ibérica.
 
 
Estas tres obras permiten, en su conjunto, identificar alrededor de dos terceras partes de las especies de grillos y saltamontes del País Vasco, no sólo visualmente, sino que gracias a la guía de identificación de cantos – y como en el caso de las ya tradicionales guías para los cantos y reclamos de aves – puede también aprenderse a distinguirlas de oído, aún antes de poder localizarlas sobre el terreno.
 
 
Texto y fotos: Miguel Ángel Domingo

ZEC de los embalses del Zadorra

En los últimos dos años se están desarrollando los procesos de declaración como ZEC (Zona de Especial Conservación) de un conjunto de espacios naturales de interés (los que se presentaron como LIC (Lugares de Importancia Comunitaria) en la Unión Europea). Todo ello, con el fin de crear una Red de Espacios protegidos a nivel de Europa; la Red Natura 2000. Para su declaración es necesario realizar un proceso participativo; algo lógico, porque la declaración de ZEC puede acarrear la restricción de algunos usos en terrenos públicos y de particulares:
– En algunos casos, la conservación del espacio está unida a algunas prácticas humanas y no se restringe el uso; si acaso se potencia.
– En otros casos, la actividad humana puede traer unas consecuencias negativas y ésta se regula.
– En cuanto a infraestructuras y algunas obras; se hace obligatorio hacer un estudio de Impacto Ambiental. Si no se generan daños ambientales, la obra se podría realizar. Si hay un daño, esta obra o infraestructura sólo podría realizarse en caso de declararse como de interés público, y la Unión Europea obligaría a tomar medidas compensatorias. Pero si el daño se hiciera sobre hábitats o especies prioritarias, exclusivamente se podría realizar por motivos de seguridad, salud pública o protección de algún elemento ambiental.

El 4 de octubre se celebró en Agurain una reunión abierta sobre los embalses del Zadorra como parte del proceso participativo obligatorio que se deriva de la declaración de ZEC. En la reunión participaron 5 personas (4 eran de la consultora HAIZEA). Se consideraba desde HAIZEA que había 5 áreas importantes para su protección: la calidad del agua, cuatro tipos de vegetación, las aves acuáticas, los anfibios y la pareja visón europeo-nutria.

Dentro del ZEC de los embalses del Zadorra están incluidos Ullibarri y Urrunaga en su totalidad. El técnico de la consultora reconoció que la única zona que cumple con la existencia de hábitats y especies de interés que exigen su protección son las colas del embalse de Ullibarri, pero en su momento se decidió presentar todo porque aportaba muchas hectáreas, y ahora no es posible echarse atrás.

Entre las medidas propuestas la más importante es la realización del Plan de Protección de la Cuenca de los Embalses. Se viene hablando de este Plan desde hace más de 10 años por lo menos, pero no se ha realizado. La competencia de este Plan sería mayor que la del territorio del ZEC. Otra medida propuesta es un Plan de Abrevaderos para que el ganado no beba en el embalse, mejoras en el saneamiento, e investigación y educación.

El participante, socio del IAN, propuso dos cuestiones:
– Tomar alguna medida para evitar la gran mortalidad de anfibios en el jardín de Maturana
– No realizar un Plan de Abrevaderos; ya que a menudo se hacen planes para cuestiones que son muy simples. Es más fácil decir cuáles son los puntos concretos en que el ganado hace daño (son unas pocas granjas las que tienen ganado en las orillas) y plantear soluciones.

Pero el tema más polémico o discutible salió al final. Los técnicos vieron que la chopera y el tramo del Zadorra entre el Jardin de Maturana y el puente del Zadorra en Gebara tenían gran valor. Por eso, la consultora ha propuesto ampliar la ZEC por el Zadorra, PERO HASTA ZUAZO DE SAN MILLAN, es decir unos 10 kilómetros del Zadorra. Reconocen que este tramo no tiene gran valor, pero es de un gran potencial si se recupera.

Este borrador de normativa y la propuesta de ampliación no están cerrados y se puede alegar. Aún así, si se aprueba, debe pasar por el Consejo Asesor de la Naturaleza y por la Comision de Ordenación del territorio del Pais Vasco.

Texto y foto: Jaime Ortíz de Urbina

Keywords: ZEC, embalses del Zadorra

Día de las Aves con el Urogallo cantábrico

 

El pasado 3 de octubre el Instituto Alavés de la Naturaleza organizó una charla en la Sala Luis de Ajuria de la Fundación Caja Vital bajo el inquietante título ¿Hay esperanza para el urogallo cantábrico? Fue impartida por Manuel Antonio González, quien realizó su tesis doctoral en la Universidad de León investigando la ecología de una subpoblación singular, la única conocida que habita bosques de Quercus pyrenaica supramediterráneos, en el piedemonte sur de la Cordillera Cantábrica. La iniciativa se enmarcó en la celebración del Día Mundial de las Aves, evento auspiciado por BirdLife International, con el que el Instituto colabora desde casi dos décadas.
 
En la conferencia se pasó revista al estado de conservación actual del urogallo cantábrico, que sufre un acusado proceso de declive desde los años 80 del siglo XX, cuando se recogieron los primeros datos directos. Ha desaparecido de Palencia, Cantabria y Lugo, las poblaciones del oriente de León y Asturias se han desplomado en los últimos quince años, y sólo permanece aparentemente estable en algunos sectores del occidente de la Cordillera. Este panorama indica que la extinción del urogallo cantábrico, que representa un linaje único dentro de esta especie de distribución euroasiática, no es en absoluto descartable a corto y medio plazo. El ponente expresó sus dudas sobre la efectividad de los programas de conservación que se han puesto en marcha por parte de algunas Administraciones, ya que no abordan los problemas más acuciantes (como el deterioro del hábitat causado por las elevadas cargas de ungulados silvestres y domésticos en los montes, o la fragmentación de las manchas forestales).
 
 
 
Texto y foto: José María Fernández